Justicia, justicia perseguirás

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Adormecidos, acostumbrados o, lo que es aún peor, impertérritos leemos una y otra vez noticias sobre el aumento de casos de antisemitismo en Europa con Francia y Gran Bretaña ocupando las primeras planas.

Miramos de reojo las estadísticas que indican el crecimiento de expresiones antisemitas en América Latina y vemos por TV el éxodo de judíos venezolanos que emigran sin mayores expectativas que “salir de ahí”.
Nos impacta, al menos los dos días que dura la noticia, que la selección argentina desista de jugar un partido en Jerusalem ante las amenazas tan reales como caricaturescas del autoproclamado estado islámico.
Y hace 24 años consumimos desinformación “de la linda” sobre el atentado a la sede de la AMIA cuya única certeza aún perenne es que sucedió a las 9.53 del lunes 18 de julio de 1994, con la explosión de una Traffic que dejó 85 muertos y más de 300 heridos.
Desde entonces, se iniciaron más de 70 causas y se dieron 500 incidentes judiciales, 250.000 fojas, se conformaron unidades especiales de investigación y se crearon fiscalías para atender el hecho.
En el año 2001 se inicia el juicio oral a 22 imputados en la causa conocida como “la conexión local”.
En el 2004 El Tribunal Federal Nº3 absuelve a todos los imputados por falta de pruebas.
El 5 de octubre de 2006, el fiscal (nombrado al frente de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) AMIA) Alberto Nisman (Z”l) acusó formalmente a Irán de ser el autor intelectual del atentado y  al partido-milicia Hezbolá de ejecutarlo. Solicitó una orden de captura contra cinco iraníes y un libanés.
En marzo de 2007, Interpol colocó alertas rojas de busca y capturas a los seis altos cargos del régimen iraní.
En enero del 2013, en Etiopía, se firma el cuanto menos polémico memorándum de entendimiento entre Argentina e Irán que suponía un principio de cooperación y la conformación de una “Comisión de la verdad” otro blef, con un derrotero judicial que terminó declarándolo inconstitucional por la Sala II de la Cámara Federal durante el gobierno de Mauricio Macri.
El 14 de enero de 2015, el Fiscal Alberto Nisman (Z”L) denuncia que la entonces presidente Cristina F. Kirchner y el ex canciller Héctor Timmerman utilizaron el acuerdo para proteger a Irán con fines comerciales y los acusa de Traición a la Patria.
El 18 de enero de 2015, un día antes de presentar su denuncia formal ante el Congreso de la Nación Argentina, el fiscal es hallado muerto en su departamento con un tiro en la cabeza y todas las circunstancias descriptas en este artículo parecieran desvanecerse frente a un hecho que nos sigue sacudiendo por su gravedad institucional.
A 24 años del atentado a la AMIA, ya nadie cree, no compramos discursos de prosa poética, no celebramos declaraciones rimbombantes de ningún gobierno de turno, ya no entendemos que pasó después, ya nos marearon, lo que leemos hoy, mañana ya no es.
Sólo nos queda la memoria, lo único que hemos ejercido cada año, lo único de lo que sí podemos dar cuenta de manera ordenada y cronológica porque la misma mutual y los mismos familiares se han empeñado en ejercerla sin respiro. Y la comunidad argentina acompaña y cada 18 recuerda.
A 24 años del atentado a la AMIA, frente a la muerte y la injusticia elegimos regalar poesía y entender la importancia de la memoria de la mano del magnífico Mario Benedetti:
El olvido no es victoria
sobre el mal ni sobre nada
y sí es la forma velada
de burlarse de la historia
para eso está la memoria
que se abre de par en par
en busca de algún lugar
que devuelva lo perdido
no olvida quien finge olvido
sino el que puede olvidar.
Nosotros no olvidamos porque como dijo alguna vez Simón Wiesenthal, sobreviviente de los campos de concentración que dedicó su vida a dar con los miembros del Tercer Reich responsables del genocidio hasta su muerte, en 2005, “lo que empieza con los judíos, nunca termina con los judíos”.

Lic. Silvana Schneiderman
Directora de Cultura